El lomo ibérico es una de las piezas más valiosas del cerdo ibérico. Su valor llega a superar al peso al del jamón o la paleta. Y es que estamos hablando de una de las piezas nobles y de mayor calidad del despiece del porcino ibérico. Su olor y sabor, así como el veteado de las infiltraciones de grasas, son característicos y únicos.
Es una pieza embuchada; esto quiere decir que está curada dentro de la tripa como una pieza entera, sin picar.
Se elabora con lomo de cerdo ibérico libre de grasa exterior condimentado con sal, pimentón, limón, ajo, orégano y una pizca de aceite de oliva. Tras permanecer en adobo unas 48 horas aproximadamente se embucha en tripa cular de ternera de entre 5 y 8 centímetros de calibre.
Su tiempo de curación oscila entre los 2 y los 3 meses de curación.
Suele quedar presentada en piezas de 50 a 70 centímetros aproximadamente.